Miedo al rechazo, ¿yo?

Miedo al rechazo. Esta semana he estado un poco plof (por razones que ni yo entiendo) y he decidido escribir un post sobre algo que a todos nos pone realmente plofs: el miedo al rechazo (que curiosamente no es la razón de mi plofedad de esta semana, pero pensé: “¿Esta sensación a qué me recuerda?” Y fue cuando me di cuenta de que me recordaba a la sensación de fracaso, abandono y no sentirme a la altura cuando me he sentido rechazada). Y entonces me dio por pensar. ¿Por qué tenemos este miedo al rechazo? ¿Cómo es que la opinión de alguien nos hace sentir tan abatidos?

Así que, empecé a investigar por aquí y por allá y cayo en mis manos Rejection Proof de Jia Jiang un libro maravilloso que me ha ayudado a ver el miedo al rechazo desde otra perspectiva.

SABER ENCAJAR EL RECHAZO

Como persona creativa que eres (que sí, no pongas esa cara, eres un ser creativo ya seas matemático, dibujante o patinadora) el miedo al rechazo es una de las barreas a las que tendrás que enfrentarte una y otra vez. No hay nada que más le guste a la sociedad que rechazar cosas distintas. Así que he decidido resumir en este post todas las lecciones aprendidas por Jia Jiang en un experimento que llevó a cabo hace unos años para que te ayuden a encajar el miedo al rechazo desde una perspectiva más positiva.

Lo primero que me dejó claro Jia Jiang en Rejection Proof es que el miedo al rechazo viene desde la época de las cavernas. Los seres humanos siempre hemos vivido en grupos y fuera de estos, nuestra supervivencia es casi imposible. De aquí es de donde viene el miedo al rechazo. En el Neolítico, el ser rechazado y expulsado de la comunidad era sinónimo de muerte. Y es por esto que tenemos en los genes escrito a fuego la necesidad de la aceptación por el grupo. De hecho, este miedo a ser rechazado es lo que hace que perdamos nuestra esencia, en definitiva nuestro niño interior.

Miedo al rechazo

¿QUÉ PASARÍA SI CONSIGUIESES 100 RECHAZOS?

Un buen día, Jia Jiang, decidió que quería ser autónomo (perdón, ahora se dice montar una start up). Presentó su proyecto y tuvo un rechazo apoteósico. Esto, como nos pasa a muchos, le sumió en un sentimiento horrible de fracaso y decepción. Pero al contrario que el resto de los mortales en vez de quedarse así y no volver a intentarlo, decidió que lo que mejor podía hacer para aprender la lección era acostumbrarse a aquella sensación y desensibilizarse al miedo al rechazo.

Para ello, ideó un plan que consistía en realizar 100 propuestas disparatadas en diversos ambientes para aprender algo de cada una de ellas. De hecho, cada experimento fue grabado y subido a Youtube. Ni que decir tiene que sus vídeos se hicieron virales. Las peticiones iban desde pedir a un extraño cien dólares, llamar a casa de alguien para que le dejase jugar en su jardín o el más famoso de todos: entrar en una tienda de donuts para pedir que le hiciesen el símbolo de los juegos olímpicos hecho de dontus. (¿Quieres saber cómo acabó el tema? Tendrás que ver el vídeo que no solo le lanzó a él al estrellato sino que también al la encargada de la tienda).

Después de haber recibido sus 100 ansiados rechazos, Jia Jiang había aprendido tantas lecciones sobre el miedo al rechazo que decidió escribir Rejection Proof y contarnos cómo vencer el miedo al rechazo y sacarle partido (fíjate si aprendió, que el último reto fue conseguir que su mujer acabase trabajando en Google. Y, ¿oye?, después de cuatro rechazos, lo consiguieron).

¿Estás preparado a perderle el miedo al rechazo? Ahí vamos:

LECCIONES QUE APRENDERÁS DE TUS RECHAZOS

LECCIÓN 1. El rechazo no es nada personal

El rechazo suele decir mucho más del que rechaza que de la persona rechazada. Ten en cuenta que ninguna persona del planeta es un ser objetivo, todos miramos y evaluamos con unas gafas distintas que dependen del contexto histórico, cultural, estatus…. Lo que para uno no vale nada para otro puede valer oro, así que ni se te ocurra tomártelo como algo personal.

Lección 2. Todo rechazo tiene un número

Aunque parezca una tontería: todo rechazo tiene un número de noes. Llega un día en que el no se convierte en sí y el rechazo quedó relegado al pasado. No te quedes con el rechazo, sigue intentándolo hasta encontrar tu sí.

Lección 3. Encuentra la persona adecuada

Lo mejor para minimizar el riesgo de ser rechazado es encontrar a la persona adecuada. Estudia cual puede ser tu audiencia ideal y vete a por ella. Si presentas el proyecto a las personas incorrectas el no estará asegurado. No pierdas tu tiempo y enfoca bien tu público objetivo.

Miedo al rechazo

Lección 4. Sé agradecido

Jamás te pongas a la defensiva, siempre mantén una energía colaborativa y no dejes el rechazo tal cual, siempre pregunta el porqué fuiste rechazado. La mayoría de las veces te sorprenderás con la respuesta (incluso puede que no tenga nada que ver con tu proyecto). Y gracias a este feedback podrás mejorar tu propuesta. No te quedes con el no inicial, propón a la persona que ha rechazado tu proyecto si puedes darte una segunda oportunidad después de haber añadido sus sugerencias. Y siempre siempre da las gracias.

Lección 5. Presenta tu proyecto abiertamente

Cuando vayas a presentar un proyecto siempre explica porqué lo haces. Habla en primera persona, mostrando que tu proyecto es algo personal, esto le dará valor. Si hay algo que no encaja del todo, sé sincero y muéstralo antes de que la otra persona lo detecte. Nunca te pongas a la defensiva.

Lección 6. La motivación que hay detrás del rechazo

La motivación es una de las cosas más valiosas que puedes sacar de un rechazo. Cada rechazo debe ser utilizado para mejorar tu proyecto y motivarte a seguir presentándolo. El rodaje te llevará a crear una fortaleza personal que te ayudará a conseguir grandes logros. La mejor forma de aprender a encajar el rechazo es obtenerlo una y otra vez hasta que aprendas a utilizarlo en tu provecho. Los grandes hombres se han construido a sí mismos a base de rechazos. Incluso puedes encontrar la misión de tu vida gracias a un buen rechazo. Ten en cuenta que como dijimos en el punto uno el rechazo no es nada personal.

Lección 7. Prepárate para dar un NO

Si en esta ocasión es a ti a quien le toca rechazar un proyecto, hazlo siempre con respeto, con una energía colaborativa y dejando una puerta abierta a la persona que te ha entregado el proyecto para mejorarlo. A pesar de todo esto, hazlo de forma directa, no te vayas por las ramas. Pon las cartas sobre la mesa cuanto antes.

Miedo al rechazo de la sociedad

Lección 8. El rechazo te hace mejor persona

Estar acostumbrado a ser rechazado te ayudará a ponerte en la piel de otro y actuar de una forma mucho más humana ante los proyectos y los miedos de otro.

Lección 9. Siéntete libre

Entender cómo funciona el rechazo te hace libre de presentar el proyecto que deseas sin miedo a ser juzgado. Esto también te llevará a aceptarte a ti mismo tal como eres sin buscar continuamente la aprobación de otros. La única aprobación que necesitas es la tuya.

Lección 10. Encuentra tu poder

Aprendiendo a sacar partido de los rechazos, a sobreponerte y aprender lecciones de cada uno de ellos conseguiremos encontrar nuestro poder interior para alcanzar el éxito al medio o largo plazo. Un rechazo simplemente es un escalón hacia la cima.

MI MIEDO AL RECHAZO

Estoy segura de que te has sentido identificada, ya que, al igual que yo sientes ese miedo al rechazo. Todas nos hemos sentido rechazadas alguna vez. De hecho, el peor rechazo que yo recuerdo es cuando me echaron de un trabajo (era la primera vez que me echaban de un trabajo y lo pasé fatal, mi autoestima y mi salud se vio mermada hasta límites insospechados). ¿Qué aprendí de aquello? Que el trabajo era una mierda (me habían contratado para trabajar en una tienda de telefonía) y que yo no tenía alma de vendedora ni ganas de engañar a mis clientes. Me echaron porque perdía el tiempo ayudando a todo el mundo y claro casi casi arruino la compañía, Ja, ja, ja.

Moraleja: cómo no pude ver que yo no encajaba en un trabajo de venta y cómo con mi carácter colaborador no vi que el fracaso estaba asegurado. Eso sí, para ello tuve que perder la funcionalidad de cierta parte de mi cuerpo y caer en una crisis de ansiedad que me duró meses.

Si quieres compartir con nosotros tu miedo al rechazo, no dudes de dejar un comentario aquí abajo.

Nos vemos…

3 Replies to “Miedo al rechazo, ¿yo?”

  1. Tete

    Me ha encantado leerte Carlota! Algunas seguimos sobreviviendo en el pozo oscuro, aunque a duras penas, mucho mucho ánimo. A ver si te armas de valor y te haces una visitilla, nos haría mucha ilusión, un beso y un abrazo enorme!!!
    Teté

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.